martes, 12 de mayo de 2009

Ramiro de Ledesma Ramos (II)

Ramiro Ledesma Ramos nació en Alfaraz (Zamora) el 23 de mayo de 1905 y murió fusilado por los republicanos en Aravaca (Madrid) el 29 de octubre de 1936.

Fue empleado del Correo a los 16 años y, después de un breve paréntesis como autor literario, estudió Filosofía y Letras y Ciencias Físicas y Matemáticas, licenciándose en ambas en la Universidad de Madrid en 1930.

Con el dominio de varios idiomas, discípulo de Ortega y Gasset, desde los 23 años se dedicó al estudio del filósofo Martín Heidegger y colaboró desde muy joven en publicaciones de gran prestigio tales como la "Gaceta Literaria", la "Revista de Occidente" y "El Sol".

En 1931 - a los 26 años - publicó con un grupo de colaboradores un manifiesto político "La conquista del Estado" y poco después fundó una revista con el mismo título entrando con ella de lleno en la política activa.

El 30 de noviembre de 1931 presentó en la Dirección General de Seguridad los estatutos del partido político de las JONS (Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista) de cuya fundación participaron además Juan Aparicio López, Antonio Bermúdez Cañete, Roberto Escribano Ortega, Ernesto Giménez Caballero, Ramón Iglesias Parras, Francisco Mateos González, Alejandro M. Raimúndez, Antonio Riaño Lanzarote y Manuel Souto Vilas.

Las J. O. N. S., según su fundador, proponían el "abandono de las tácticas de aproximación a los intentos subversivos de los anarcosindicalistas. Un afán de crear la propia doctrina. Quieren la unidad intangible de España. Postulan el respeto a la tradición religiosa. Llaman de modo preferente a las juventudes, no admitiendo en su seno sino a los españoles menores de cuarenta y cinco años. Manifiestan su incompatibilidad radical con el marxismo. Y representan una demanda imperiosa de revolución socio-económica, a base de la sindicación obligatoria, la intervención nacional de la riqueza y la dignificación plena de los trabajadores".

Tras conocer a Onésimo Redondo Ortega, jefe y fundador de la Junta Castellana de Actuación Hispánica, Ramiro Ledesma Ramos intima con él y no tarda en atraérselo a las filas de las JONS, con lo cual éstas se verán, si no aumentadas en número, al menos algo más respaldadas moral y económicamente.

En abril de 1932, Ramiro Ledesma Ramos pronuncia una conferencia en el Ateneo sobre el tema "El fascismo frente a marxismo", que no puede terminar por las protestas del público y que alcanza resonancia en la Prensa.

El 10 de agosto de aquel año es detenido. El encarcelamiento se volverá a repetir a fines de enero de 1933 para cumplir una condena de dos meses. En abril de 1933 se traslada a Portugal, donde se encuentra exiliado Onésimo Redondo y deciden fundar la revista "JONS" como órgano teórico de la organización y cuyo primer número salió a la calle en mayo de aquel mismo año

Tres meses después vuelve a ser encarcelado, esta vez en el penal de Ocaña, acusado de complot contra la República. Al recuperar la libertad, en el mes de agosto, se dirigió a San Sebastián donde, por mediación de José María de Areilza, se entrevistó con los dirigentes falangistas José Antonio Primo de Rivera, Ruiz de Alda y García Valdecasas.

El Teatro de la Comedia

En el mes de octubre de 1933 asiste al acto fundacional de la Falange en el teatro de la Comedia de Madrid (Cf. el discurso de José Antonio en esta Editorial) y durante los días 11 y 12 de febrero de 1934 reúne al Consejo Nacional de las JONS con el fin de discutir una posible unificación con Falange. Una vez perfiladas y aceptadas las bases del acuerdo, éste fue firmado por los máximos dirigentes Ledesma Ramos y Primo de Rivera. La estructura jerárquica adoptada fue la de una junta de Mando Nacional, constituida por José Antonio Primo de Rivera, Ramiro Ledesma Ramos, Ruiz de Alda, Onésimo Redondo, Raimundo Fernández Cuesta y Rafael Sánchez Mazas.

Desde entonces ésta se llamó Falange Española y de las JONS y tuvo a la cabeza, hasta septiembre de 1934, un triunvirato dirigente formado por Ruiz de Alda, Primo de Rivera y Ledesma Ramos. Debido al resurgimiento de ciertas discrepancias, en el mes de septiembre, el triunvirato delegó sus funciones ejecutivas en Primo de Rivera, que convocó el primer Consejo Nacional de F. E. y de las JONS. En éste, y a propuesta de Sánchez Mazas, fue nombrado jefe Nacional José Antonio y Presidente de la junta poítica Ledesma Ramos.

"La aportación de las JONS - escribe Eduardo Álvarez Puga en su Historia de la Falange, Ed. Dopesa, Barcelona, 1969 - fue más ideológica que de afiliados. La mayoría de su doctrina, aunque corregida en algunos puntos concretos fue aceptada en el momento de la fusión con Falange Española y muchos de sus principios, incorporados más tarde a la ideología del nuevo Estado." A esta aportación ideológica a que hace mención Álvarez Puga, hay que añadir otra, de muy especial significación, sobre todo a partir de julio de 1936, que es la que se refiere a la simbología y al ritual: la insignia del yugo y la flechas, las consignas de ¡España Una, Grande y Libre! y de ¡Arriba España!, la bandera roja y negra, todo ello es atribuible, prácticamente en su totalidad, a Ramiro Ledesma Ramos.

Jose Antonio Primo de Rivera, Ramiro Ledesma
Ramos y Ruiz de Alda

Con el tiempo, las diferencias entre José Antonio y Ramiro Ledesma Ramos, fundamentalmente ideológicas, se fueron agrandando, hasta el punto que, en enero de 1935, Ledesma y otros antiguos dirigentes de las JONS decidieron abandonar la disciplina de Falange Española. El Heraldo de Madrid del 14 de dicho mes de enero publicó una nota, firmada por Ledesma y algunos jonsistas más, que textualmente decía: "Reunidos con esta fecha en Madrid los antiguos dirigentes de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, hemos reconocido unánimemente la necesidad de reorganizar las JONS fuera de la órbita de Falange Española y de la disciplina de su jefe José A. Primo de Rivera. Adoptamos esta decisión grave y fundamental después de un examen minucioso de la situación política y de las perspectivas que se le ofrecen a nuestras convicciones doctrinales y tácticas en la ruta vacilante y defectuosa seguida hoy por el partido y por su jefe. Las finalidades de nuestra decisión son, en resumen, las siguientes: 1) Afianzar el carácter nacional sindicalista revolucionario que nos ha distinguido siempre y que incorporamos a Falange Española cuando hicimos la fusión que hoy declaramos rota. 2) Perfilar sin vacilaciones nuestra posición frente a la actual situación política. 3) Encauzar positivamente el descontento y la protesta que entre la casi totalidad de los antiguos camaradas jonsistas se advertía contra el espíritu y los hombres que últimamente predominan en FE; y 4) Extender con eficacia y vigor los ideales nacional sindicalistas en los sectores más propiamente populares de España."

No hubo, pues, expulsión, como interesadamente se ha dicho durante tantos y tantos años. Ramiro Ledesma y un grupo de los suyos, viendo cómo se desarrollaban las cosas en el seno de la Falange y del rumbo que daba al partido el jefe nacional del mismo, decidieron, por propia iniciativa, separarse de la Falange.

En ese mismo año de 1935 Ramiro Ledesma publicó dos obras: "¿Fascismo en España?" y su "Discurso a las Juventudes de España" que figura a continuación.

Poco tiempo después, Ramiro intentó recrear las JONS pero sólo le siguieron una docena de incondicionales. Fundó un periódico titulado La Patria Libre, desde el que polemizó con la Falange, pero tampoco consiguió el éxito que esperaba. Así y todo, continuó al frente de un grupo reducido de jonsistas hasta el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936.

Después de ello, los acontecimientos se precipitaron. José Antonio Primo de Rivera fue detenido y encarcelado. En mayo de 1936 Ramiro Ledesma Ramos visitó a José Antonio, en la cárcel Modelo de Madrid y con un verdadero gesto de hidalguía política se ofreció a la Falange sin condicionamientos y olvidando diferencias pasadas.

En el mes de julio editó el primer y único número de la revista "Nuestra Revolución". Pocos días después del Alzamiento del 18 de julio, fue detenido y encarcelado en la prisión de Ventas, de donde fue sacado, junto con Ramiro de Maeztu, para ser fusilado en Aravaca el 29 de octubre de 1936.

Según cuenta su biógrafo Tomás Borrás (Ramiro Ledesma Ramos, Editora Nacional, Madrid, 1971), cuando iba conducido hacia el lugar donde habían proyectado fusilarle, arrebató el arma a uno de sus guardianes con ánimo de defenderse, y un compañero de éste le descerrajó un tiro en la cabeza

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